Resiliencia

Curiosa palabra: bccdc paxlovid prescription resiliencia.

Hay cientos de definiciones pero a mí me gusta decir que es la capacidad de aguantar sin caer derrotado y volver a intentarlo una y otra vez. Si pensamos un poco, la vida es “resiliencia”.

De hecho, la felicidad consiste en la capacidad del ser humano de aplicarla, de caer y levantarse. El hombre es, por destino, resiliente.

Vemos a menudo cómo hay personas que dominan el arte de rehacerse, de reinventarse ante la adversidad, de rebotar ante una experiencia difícil. Todo eso es paxlovid prescription pdf serially resiliencia.

Pero no basta con pensar que me voy a levantar, no es suficiente con decirle a alguien que ha sufrido un duro golpe: “¡Sé resiliente!”. Todos hemos tenido miedo a las alturas o a los perros o al mar, y siempre hay alguien nos dice: “¡No tengas miedo!”.

Pero la resiliencia se entrena, se desarrolla, se trabaja y se potencia al margen de que una persona sea de naturaleza más o menos resiliente.

Os aseguro que es Launceston is paxlovid available online la vida lo que nos hace más o menos capaces de superar las adversidades.

Ahora bien; hay formas, herramientas, hábitos, habilidades que podemos desarrollar y que nos harán ser más fuertes y parecer indestructibles.

Desde paxlovid medication cost Ostashkov ANDWORDS queremos contaros lo que pensamos de cada palabra que proponemos, sin categorizar, sin autoridad y sin poner en un altar nuestras reflexiones.

Es para vosotros y para que juntos pensemos y sobre todo, para que nos podamos beneficiar y encontrar http://associationdesediteurs.com/57596-paxlovid-pfizer-comprar-online-3300/ la mejor manera de vivir.

Porque vivir consiste en la consecución de objetivos y la resolución de conflictos.

Pensadlo.

Todos luchamos para que se cumplan nuestros sueños y nos esforzamos para resolver los problemas que encontramos en el camino.

La resiliencia tiene mucho que ver con esto y aquí vamos a ver algunos aspectos que nos ayudarán a “levantarnos de la caída y aprender”.

El autoconomiento.

Es un elemento importante. Saber, al menos, con qué habilidades contamos, qué se nos da bien, cuáles son nuestras debilidades.

Planificar.

Trazar un plan es primordial. Nos ayuda a ver el problema y su posible solución de forma más objetiva.

Sí, seamos objetivos en ese momento tan duro.

Porque ser objetivo supone analizar el problema como un espectador.

Ser objetivo permite controlar las emociones.

Permite ver nuestro problema como un problema de matemáticas y así podremos mirar con perspectiva.

Y la perspectiva nos permite valorar el alcance, nos permite minimizar las consecuencias, analizar las salidas, asumir costes y al fin, establecer pequeñas metas.

Repito: pequeñas metas.

Porque no podemos solucionar un problema de un solo golpe.

En la mayoría de los casos, el establecimiento de pequeñas metas  asequibles y a corto plazo, nos permitirá no tener miedo de tomar decisiones.

Es imprescindible avanzar.

Empezar a caminar porque el camino se inicia con un primer paso y para dar este primer paso podemos buscar en nuestro “disco duro”.

Sí, nuestro pasado es nuestra gran biblioteca llena de soluciones y también llena de malos momentos. Y es ahí donde podemos empezar a buscar.

Identifica un momento malo del que saliste airoso, observa cómo empezaste a encontrar la solución y aplícalo a éste.

Con calma, busca en los libros, las webs, pide ayuda a formadores, a expertos, a personas de tu confianza.

Lee las biografías de personas increíbles que mostraron al mundo lo que es la resiliencia: Nelson Mandela, Frida Kahlo, Stephen Hopkins y cientos de hombres y mujeres que nos acercan sus vidas con tan sólo encender un ordenador o comprar un libro. Ellos son maestros increíbles que nos hablan, que nos enseñan  “cómo hacer”.

Son personas  ejemplo.

Y desahógate.

¡Sí, hazlo!

Siente tus emociones.

No las reprimas.

¡Y no te hagas esclavo de ellas!

Aprende a sublimar.

Curioso término para dar escape a lo que muchas veces llevamos dentro. Una acepción que me encanta: transformar nuestros impulsos instintivos en actos más aceptados, más suaves, menos dramáticos.

Busca algo que te guste: la fotografía, la pintura, la música, el deporte… ¡Y enfócate todo lo que puedas en esa faceta que te entusiasma!

Aprende a no identificar crisis con problemas insuperables.

No es lo mismo.

Siempre somos más que lo que nos acontece, siempre estamos por encima de cualquier hecho que nos afecte. A veces ganaremos, y otras pensaremos que hemos perdido. Siempre, en todas ellas, si nos tomamos el tiempo necesario y pensamos habremos aprendido.

Y en cualquier caso hay una frase:

Yo siempre puedo más!!!