Marco Aurelio

“El control de todo lo que acontece dentro y fuera de nosotros nos acerca a la felicidad“.

Imaginad un libro que recoge las grandes ideas de los nuevos pensadores de nuestro tiempo, y al abrir la primera página descubrís que fue escrito en el S. III d. C.

Lean Kantharalak royal ace casino 300 no deposit bonus codes Meditaciones de Marco Aurelio.

Estando acorralados por best sellers sobre nuevas filosofías empeñadas en  enseñarnos a ver, sentir, hacer y vivir, debo decirles que este libro posee esos “genuinos mantras” en estado puro.

¿No me creen? ¡Vamos allá!

  1. La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella.
  2. No lo hagas si no conviene; no lo digas si no es verdad.
  3. Tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás la fuerza.
  4. Todo lo que escuchamos es opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no es verdad.

Y podría seguir.

Es increíble que desdeñemos toda la sabiduría que atesoran los autores clásicos pero después paguemos para escuchar y seguir las técnicas de cualquier gurú moderno, solo porque se anuncian en televisión o las sigue algún famoso.

Marco Aurelio escribió este libro, considerado como uno de los mejores manuales de ética, como guía de desarrollo personal tratando de alcanzar la tranquilidad de ánimo. linda gay dating app disadvantageously Fue el autor de su propio libro de autoayuda.

Cuando la ciudad de Roma agasajaba a algún general victorioso, se le hacía acompañar por un esclavo que caminaba a escasos pasos de él repitiendo: “ negligently ficar antes de namorar é pecado ¡Mira tras de ti!  substantivally conocer gente gratis allo Recuerda que eres un hombre”. Era lo que los romanos llamaban el  win real money casino Memento mori: recuerda que morirás. Se decía que al señalarle easy snap sex login Zheleznovodsk la fugacidad de la vida, le hacían ver que no era un dios omnipotente e inmortal.

Así, cuando el pueblo aclamaba a Marco Aurelio durante sus paseos, un esclavo se acercaba para susurrarle al oído: “Recuerda, solo eres un hombre”. El emperador se aplicaba cada día la humildad que sus generales solo recibían después de sus grandes victorias.

Marco Aurelio vivía como pensaba y sustentaba sus actos en la razón.

El recuerdo después de la muerte, solo es vacío. Estamos en este mundo apenas un instante para después caer en el completo olvido. Ocupamos en el mejor de los casos, un pequeño espacio que nadie echa en falta cuando desaparecemos.

Mira tras de ti, recuerda que solo eres un hombre

Les contaré algo que me ocurrió hace unos días mientras releía a Marco Aurelio y repasaba las anotaciones que hice en el libro hace años. Dejé apoyado el libro sobre la cama y cerré los ojos…

Estaba sentado junto a miles de personas en un gran estadio. De pronto, unos personaje fueron saliendo, uno a uno, hasta el centro del campo. Se produjo un gran silencio. Se podían ver sus rostros por las grandes pantallas y nadie sabía que hacían allí en lugar de los jugadores que todos esperábamos. Cada uno de ellos se acercó a un micrófono y ante la mirada atónita de los espectadores, comenzaron a presentarse:

–      Soy Grover Cleveland.

–      Yo soy Probo.

–      Nikos Macchlas.

–      Yo Megan Young.

–      Y yo Kip Young.

–      Mi nombre es Tulga.

–      Y el mío Walter Brennan.

–      Me presentaré, soy Rouget de Lisle.

El público se miraba incrédulo: ¿Quién es esta gente? ¿Es una broma? ¿Qué hacen estos pringaos?

¿Les suenan esos nombres? A mí tampoco.

Grover Cleveland fue presidente de los EEUU durante cuatro años.

Probo fue un emperador romano.

Nikos Macchlas ganó la bota de oro.

Megan Young fue Miss Mundo en 2013.

Kip Young fue Premio Nobel de Física en 2017.

Tulga fue un rey visigodo.

Walter Brennan fue ganador de tres Oscar. Sólo tres interpretes masculinos lo han conseguido.

Rouget de Lisle compuso La Marsellesa.

La lista sería infinita. Hombres y mujeres que lo fueron todo en su época y que ahora nadie conoce sus nombres.

“Recuerdo a los hombres famosos del pasado: Alejandro, Pompeyo, Julio César, Sócrates y tantos otros; y me pregunto: Ahora, ¿dónde están? ¡Cuánto han luchado para luego morir y volverse tierra…!”

Marco Aurelio

¿Qué pasaría hoy si hiciéramos una lista con cada uno de nuestros nombres, la  subiéramos a internet y preguntáramos: “¿Quién nos conoce?”

La respuesta es obvia: nadie. Pero con el agravante de que todavía estamos vivos.

No quiero que nos sintamos mal pero es importante que asumamos que no somos nadie en la globalidad, que no seremos nadie en la historia y que con suerte, de nosotros se acordarán nuestros hijos y algún nieto. No más. No le den más vueltas.

¿Es duro? ¡Ja, ja, ja!

Lo sé.

Tomar conciencia de este hecho es fundamental.

Uno empieza a valorar qué cosas son las importantes, se vacuna contra la arrogancia y la prepotencia, y aprende a disfrutar de los pequeños detalles, de los momentos más sencillos.

Todo pasa a un segundo plano cuando asumimos y analizamos que si todas estas personas, que en su época fueron lo más, no son recordadas, nosotros no lo seremos tampoco.

Nuestra fama será efímera, nuestro recuerdo fugaz y nuestro personaje, en el mejor de los casos, olvidado.

“Recuerda, solo eres un hombre”.

“Recuerda, solo eres una mujer”.

Recuerda, eso no es un problema.

Les deseo lo mejor a todos y cada uno de ustedes!!!